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Efectos secundarios de la dieta cetogénica y efectos indeseados

La dieta cetogénica es valorada por su efectividad en la reducción de peso corporal y mejora de parámetros metabólicos, pero como cualquier otra dieta puede conllevar efectos secundarios. El cambio en la forma de obtener energía en el organismo, el aumento del metabolismo de grasas y la producción de cetonas pueden provocar diversas reacciones indeseadas del organismo, especialmente en la fase inicial de adaptación.

Autor: Adrianna Kalista

Adrianna Kalista

Autora de contenido y dietista BeKeto

Apasionada de la escritura y graduada en dietética clínica. Le interesa especialmente la fitoterapia y el impacto de la alimentación cetogénica en las funciones cognitivas del cerebro.
Verificación: Dr Andreia Torres

Dr Andreia Torres

Consultora Científica BeKeto

Dietista clínica con título de doctora en el campo de la educación sanitaria. Experta internacional en el ámbito de la dieta cetogénica.

Índice

¿Cuáles son los efectos secundarios de la dieta cetogénica?

Los potenciales efectos negativos de la dieta cetogénica incluyen entre otros gripe keto, calambres musculares, fatiga o problemas digestivos, que a veces experimentan las personas que comienzan la dieta. Afortunadamente existen métodos probados para lidiar con los síntomas desagradables de la transición a una dieta alta en grasas y minimizar el malestar general. En este artículo repasaremos los efectos secundarios más frecuentes de la cetosis y te daremos consejos sobre cómo manejarlos, para poder obtener todos los beneficios del seguimiento de la dieta keto.

1. Gripe keto

La gripe keto es un conjunto de síntomas adaptativos que aparecen en los días iniciales del seguimiento de la dieta cetogénica resultantes del cambio del metabolismo a cetosis. La caída brusca del consumo de carbohidratos causa disminución del nivel de insulina, lo que afecta los riñones, que comienzan a eliminar intensamente sodio del organismo. Este fenómeno lleva a la pérdida de líquidos y deshidratación, lo que como resultado altera el equilibrio electrolítico general y puede causar síntomas como: dolor de cabeza, fatiga, calambres musculares, debilidad, náuseas, mareos, dolores musculares, trastornos del sueño, sensación de cansancio y dificultades de concentración. Los efectos secundarios de la dieta cetogénica pueden parecerse engañosamente a la gripe, de ahí también el nombre, pero no están relacionados con infección viral, sino con el cambio brusco en la forma de metabolizar energía.

La gripe keto ocurre cuando el organismo pasa de utilizar glucosa como fuente principal de energía a la producción y quema de cetonas, es decir, cuerpos cetónicos provenientes de las grasas. La disminución del nivel de insulina causa eliminación rápida de agua y electrolitos, lo que lleva a sus deficiencias. La cantidad insuficiente de estos minerales, así como el bajo nivel de glucosa lleva a fatiga, debilidad y otros síntomas característicos de la gripe keto.

¿Qué ayuda contra la gripe keto?

La forma más efectiva de aliviar los síntomas de la gripe keto es la suplementación de electrolitos, principalmente sodio, potasio y magnesio. También es importante la hidratación adecuada y la introducción gradual de la dieta baja en carbohidratos para que el organismo pueda adaptarse mejor a la nueva fuente de energía. El bajo nivel de sodio puede llevar a deshidratación, lo que adicionalmente intensifica síntomas como dolor de cabeza y náuseas. La inclusión de mayor cantidad de sal en la dieta (por ejemplo, a través del consumo de caldos) y suplementación de magnesio y potasio, por ejemplo en forma de electrolitos sin azúcar ayudan a restaurar el equilibrio electrolítico. El aumento del consumo de agua apoya el proceso de rehidratación y ayuda en la eliminación de cetonas del organismo, lo que puede reducir la fatiga y aliviar mareos. El proceso de adaptación metabólica también se puede apoyar mediante la reducción gradual de la cantidad de carbohidratos antes de comenzar la cetosis completa, lo que permite al organismo una adaptación más suave a las nuevas condiciones metabólicas.

2. Estreñimiento

El estreñimiento en la dieta cetogénica es principalmente consecuencia del consumo reducido de fibra dietética, lo que resulta de la eliminación significativa de productos con carbohidratos en la dieta: frutas, cereales integrales y legumbres. La fibra desempeña un papel clave en la estimulación de la peristalsis intestinal, y su deficiencia ralentiza los movimientos intestinales, llevando a volumen reducido de heces y dificultad para evacuar. El aumento del consumo de grasas en la dieta cetogénica puede afectar adicionalmente la ralentización de la digestión, lo que puede agravar el problema.

¿Qué ayuda contra el estreñimiento?

Para prevenir efectivamente el estreñimiento al seguir la dieta cetogénica, se recomienda aumentar el suministro de verduras bajas en carbohidratos ricas en fibra, como espinacas, brócoli, coliflor o calabacín, y introducir en la dieta productos ricos en fibra soluble como semillas de chía y semillas de lino. También es importante la hidratación adecuada y suplementación de probióticos, que pueden ayudar a mantener la microflora intestinal saludable, lo que favorece el trabajo correcto del tracto digestivo.

3. Acidez estomacal

La acidez estomacal en la dieta cetogénica resulta más frecuentemente del aumento de la cantidad de consumo de grasas, que pueden llevar al aumento de producción de ácido clorhídrico en el estómago y retrasar su vaciado del contenido alimentario. Los alimentos grasos prolongan los procesos digestivos, lo que causa permanencia más larga del contenido alimentario en el estómago. El alto contenido de grasa también puede debilitar el esfínter esofágico inferior (LES), lo que puede llevar al reflujo gástrico, es decir, el retorno del ácido clorhídrico al esófago. Por esta razón, en la dieta cetogénica, especialmente en personas con predisposiciones al reflujo, pueden aparecer más frecuentemente síntomas de acidez, como ardor en el pecho o eructos ácidos.

¿Qué ayuda contra la acidez?

Para aliviar la acidez en la dieta cetogénica se recomienda consumir comidas más pequeñas pero más frecuentes, lo que puede apoyar los procesos digestivos y reducir la presión sobre el esfínter esofágico inferior. Además, vale la pena evitar platos que puedan intensificar la producción de ácido clorhídrico, como condimentos picantes o ácidos, café y alcohol. Beber agua regularmente entre comidas también ayuda a diluir el ácido gástrico y reducir su concentración, lo que puede prevenir el reflujo. También puede ayudar efectivamente la suplementación de enzimas digestivas que mejoran los procesos de digestión de grasas y el uso de agentes alcalinizantes, como bicarbonato de sodio (bicarbonato de sodio) en pequeñas cantidades, para neutralizar el exceso de ácido.

4. Diarrea

La diarrea en la dieta cetogénica frecuentemente resulta del cambio brusco de proporciones de macronutrientes en el menú diario, especialmente del aumento del consumo de grasas; la segunda causa puede ser la deshidratación. El sistema digestivo, que anteriormente procesaba carbohidratos como fuente principal de energía, puede tener dificultades para adaptarse a la digestión de gran cantidad de grasas, lo que lleva a estimulación excesiva de movimientos intestinales. Algunas grasas, especialmente aceites MCT (ácidos grasos de cadena media) también pueden actuar adicionalmente como laxantes, acelerando la peristalsis intestinal. La diarrea también puede ser resultado de deficiencias de enzimas digestivas que se necesitan para el procesamiento correcto de grasas, especialmente en personas que no están acostumbradas a una dieta alta en grasas.

¿Qué ayuda contra la diarrea en keto?

Para reducir el riesgo de diarrea se recomienda el aumento gradual de la cantidad de grasas consumidas, lo que permitirá al organismo una adaptación apropiada al nuevo esquema nutricional. También se debe equilibrar apropiadamente la cantidad de aceites MCT en la dieta cetogénica y (especialmente en sus fases iniciales) apostar por grasas fácilmente digeribles, como aceite de oliva o aguacate. En caso de diarrea en la dieta cetogénica también se debe cuidar el suministro apropiado de fibra en la dieta, por ejemplo de verduras bajas en carbohidratos y semillas de chía o suplementos que contengan fibra soluble como inulina, lo que también puede ayudar en la regulación de la peristalsis intestinal. Además, en caso de problemas con peristalsis vale la pena implementar suplementación de enzimas digestivas, especialmente lipasa, lo que puede apoyar la digestión más eficiente de grasas y eliminar las posibilidades de aparición de diarrea.

5. «Aliento keto»

El aliento keto es un olor desagradable característico de la boca, efecto secundario típico de la dieta cetogénica, que resulta del proceso de cetogénesis en el organismo. Constituye una respuesta a la limitación del suministro de carbohidratos en la dieta, cuando la glucosa, fuente principal de energía, se limita, y el organismo se adapta a su fuente alternativa, que son las grasas. Entonces comienza el proceso de beta-oxidación: quema intensiva de ácidos grasos en la dieta, lo que lleva a la formación de cuerpos cetónicos, incluyendo acetona, beta-hidroxibutirato y acetoacetato.

La acetona es un cuerpo cetónico volátil que no puede ser completamente metabolizado por el organismo, por lo que debe ser eliminado de él; esto ocurre a través de la orina y por vía respiratoria. La acumulación de acetona en los pulmones lleva a su exhalación, lo que provoca olor específico en la boca. Esto es especialmente notable al inicio de la cetosis, cuando el organismo aún no está completamente adaptado al uso eficiente de cetonas como fuente principal de energía. El aliento keto también resulta de la deshidratación, ya que la dieta cetogénica lleva al aumento de diuresis, lo que puede intensificar la eliminación de cetonas por los pulmones.

¿Qué ayuda contra el aliento keto?

La hidratación apropiada ayudará a reducir el exceso de cetonas (incluyendo acetona) del organismo y eliminar el olor desagradable de la boca. Habitualmente también debe ayudar la higiene bucal más frecuente. El aliento desagradable también se reducirá masticando chicles sin azúcar con sabor a menta: no solo enmascaran el olor, sino que también estimulan la producción de saliva, lo que neutraliza la acidez de la cavidad bucal y ayuda a enjuagar las cetonas de la cavidad bucal. En algunos casos, un pequeño aumento del consumo de carbohidratos (por ejemplo, 10 g diarios) puede ayudar a reducir la producción de cetonas, lo que limitará la secreción de acetona y reducirá el aliento keto.

6. Calambres musculares

Los calambres musculares en la dieta cetogénica resultan más frecuentemente de alteraciones del equilibrio electrolítico, causadas por pérdida rápida de agua y electrolitos, especialmente sodio, potasio y magnesio. En la fase inicial de cetosis, la disminución del nivel de insulina lleva al aumento de eliminación de sodio por los riñones, lo que a su vez afecta la reducción del nivel de electrolitos restantes. Estas deficiencias alteran la conducción nerviosa correcta y funciones musculares, lo que lleva a calambres musculares dolorosos, más frecuentemente en las piernas.

¿Cómo lidiar con calambres musculares?

En la dieta cetogénica es clave la suplementación cíclica de electrolitos, especialmente magnesio, potasio y sodio, que el organismo pierde como resultado del aumento de eliminación de agua por los riñones. Es esencial también el mayor consumo de líquidos en la dieta diaria para prevenir la deshidratación, que adicionalmente puede intensificar los calambres. Los electrolitos desempeñan un papel clave en la regulación de funciones musculares, y su nivel apropiado es esencial para la conducción correcta de impulsos nerviosos que controlan el trabajo muscular.

  1. Magnesio – afecta la relajación muscular después de su contracción. Su deficiencia causa actividad excesiva de células musculares, lo que lleva a calambres y temblores musculares. El magnesio también es cofactor en cientos de reacciones enzimáticas que son esenciales para la producción de energía y trabajo muscular.
  2. Potasio – es clave en mantener el potencial de membranas celulares de músculos y nervios. Es esencial en la llamada bomba sodio-potasio, que es responsable de la conducción nerviosa y contracción muscular. La deficiencia de potasio puede alterar la conducción de impulsos nerviosos, y como resultado llevar a debilitamiento muscular, calambres y alteraciones del ritmo cardíaco.
  3. Sodio – regula el volumen de líquidos extracelulares y presión osmótica, y también es esencial para la conducción correcta de impulsos nerviosos. Su deficiencia lleva a deshidratación, alteraciones electrolíticas y calambres musculares.

7. Fatiga

La fatiga puede aparecer especialmente en la fase inicial de la dieta cetogénica. Resulta de la adaptación del organismo a una nueva fuente de energía. A medida que disminuye el nivel de glucosa en sangre, el organismo se adapta a quemar grasas y producir cetonas como combustible energético principal. En este período ocurre disminución del nivel de glucógeno en músculos e hígado, lo que reduce la disponibilidad de «energía rápida». Además, el bajo nivel de insulina en sangre lleva a pérdida rápida de agua y electrolitos, lo que puede causar deshidratación y alteraciones electrolíticas que contribuyen a la fatiga. En la fase inicial de cetosis, el organismo aún no puede utilizar completamente de manera eficiente las cetonas como fuente de energía, lo que puede agravar la sensación de debilidad.

Dieta keto y fatiga: ¿cómo lidiar con ella?

Para aliviar la fatiga en la dieta cetogénica es clave la hidratación apropiada y suplementación de electrolitossu deficiencia puede llevar a debilitamiento y cansancio. También es importante proporcionar cantidad suficiente de grasas para que el organismo tenga acceso constante a materia prima energética. La intensidad de experimentar fatiga también puede ser reducida por la introducción gradual de la dieta cetogénica en lugar de la limitación brusca y restrictiva del suministro de carbohidratos. También es clave proporcionar cantidad suficiente de sueño y evitar esfuerzo físico excesivo en el período inicial de adaptación a cetosis, para dar al organismo tiempo para adaptarse al nuevo estado metabólico.

8. Palpitaciones

Las palpitaciones en la dieta cetogénica pueden resultar de alteraciones del equilibrio electrolítico, comunes en la fase inicial de cetosis. A medida que el nivel de insulina disminuye, el organismo comienza a eliminar más sodio y agua, lo que lleva a pérdida de electrolitos. Minerales como sodio, magnesio y potasio son esenciales para el funcionamiento correcto del sistema circulatorio, y su deficiencia puede causar contracciones cardíacas irregulares y sensación de palpitaciones. El aumento de producción de cetonas y ritmo cardíaco más rápido relacionado con adaptación metabólica pueden sobrecargar adicionalmente el corazón.

¿Cómo lidiar con palpitaciones?

En caso de aparición de palpitaciones en la dieta cetogénica, es clave suplementar el nivel de electrolitos, especialmente potasio, magnesio y sodio. Esto se puede lograr mediante el aumento del consumo de sal, suplementación de electrolitos e introducción en la dieta de productos permitidos en keto que sean fuentes naturales de estos, por ejemplo frutos secos, sal, espinacas. Beber agua regularmente ayudará a mantener el equilibrio electrolítico y aliviará síntomas de palpitaciones. También es importante evitar esfuerzo físico excesivo en las primeras semanas de cetosis, ya que el organismo necesita tiempo para adaptarse a quemar grasas como fuente principal de energía.

¿Es peligrosa la cetosis?

La cetosis es un proceso natural y ofrece beneficios para la salud, como reducción de peso corporal y mejora del control del nivel de azúcar en sangre. Sin embargo, no está exenta de riesgos potenciales; la cetosis puede ser peligrosa si es utilizada por personas con ciertas enfermedades.

Riesgos potenciales relacionados con cetosis:

  1. Alteraciones electrolíticas y deshidratación: La cetosis lleva a disminución de insulina, lo que a su vez puede causar pérdida rápida de electrolitos como sodio, potasio y magnesio. Esto puede llevar a calambres musculares, debilidad, mareos o incluso problemas de presión arterial. En tal caso se recomienda suplementación de vitaminas y electrolitos.
  2. Impacto en el nivel de colesterol: En algunos casos, especialmente con alto consumo de grasas saturadas, la dieta cetogénica puede aumentar el nivel de LDL (colesterol malo), lo que puede contribuir al aumento del riesgo de enfermedades cardiovasculares.
  3. Sobrecarga del hígado y riñones: La producción intensiva de cuerpos cetónicos puede sobrecargar el hígado, y la dieta alta en proteínas puede aumentar la sobrecarga de riñones, lo que puede ser problemático para personas con enfermedades existentes de estos órganos.
  4. Alteraciones hormonales: Los cambios en la dieta pueden afectar el nivel de hormonas como insulina, lo que puede tener efectos diversos para el organismo, incluyendo cambios en apetito, metabolismo y nivel de energía.

¿Cuándo puede ser peligrosa la cetosis?

La cetosis generalmente es segura para la mayoría de adultos sanos, pero existen circunstancias que requieren precaución especial:

  • Personas con diabetes tipo 1: la cetosis puede aumentar el riesgo de cetoacidosis, especialmente si el nivel de azúcar en sangre no está apropiadamente controlado.
  • Mujeres embarazadas y lactantes: la limitación de carbohidratos puede no ser segura, ya que puede afectar el desarrollo del feto y la producción de leche materna.
  • Personas con enfermedades del hígado y riñones: el aumento de sobrecarga de estos órganos puede llevar al empeoramiento de su función.
  • Personas con trastornos alimentarios: la cetosis puede agravar problemas relacionados con alimentación inadecuada.

El uso inadecuado de cetosis, especialmente en personas con las enfermedades mencionadas anteriormente sin supervisión médica, puede llevar a amenazas serias para la salud. Si sufres de una de las circunstancias mencionadas, siempre se recomienda consulta con médico o dietista.

¿Existen efectos secundarios a largo plazo de la dieta cetogénica?

Si la dieta keto no está apropiadamente balanceada, puede estar asociada con efectos secundarios a largo plazo. Uno de los riesgos potenciales es el riesgo de elevar el nivel de LDL (colesterol «malo»), lo que puede aumentar el riesgo de enfermedades cardiovasculares, especialmente con consumo excesivo de grasas saturadas. Otro problema puede ser el aumento del riesgo de aparición de cálculos renales, particularmente en personas predispuestas a esta enfermedad, debido a la sobrecarga de riñones con cetonas.

¿Cuáles son las contraindicaciones para comenzar la dieta keto?

Las contraindicaciones clave para comenzar la dieta cetogénica incluyen ciertos estados patológicos y fisiológicos:

  • Enfermedades del hígado y páncreas: debido al procesamiento intensivo de grasas en el organismo, las personas con alteraciones de función hepática (por ejemplo, hígado graso) o pancreática (por ejemplo, pancreatitis crónica) pueden tener dificultades con el metabolismo correcto de grasas, lo que puede empeorar su estado de salud.
  • Insuficiencia renal: en la dieta cetogénica aumenta la producción de cetonas, lo que aumenta la sobrecarga de riñones responsables de su eliminación del organismo. En personas con enfermedades renales, especialmente con su insuficiencia, la dieta keto puede empeorar la función renal y llevar a acumulación de toxinas.
  • Diabetes tipo 1: las personas con diabetes tipo 1 están más expuestas al desarrollo de cetoacidosis, que ocurre cuando el nivel de cetonas en sangre se vuelve demasiado alto. La cetosis relacionada con la dieta cetogénica puede aumentar este riesgo.
  • Enfermedades cardíacas y nivel elevado de colesterol: la dieta cetogénica a largo plazo, especialmente basada en grasas saturadas, puede llevar al aumento del nivel de LDL (colesterol «malo»), lo que puede aumentar el riesgo de enfermedades cardiovasculares en personas con predisposiciones a aterosclerosis o colesterol alto.
  • Embarazo y lactancia: las mujeres embarazadas y lactantes deben evitar la dieta cetogénica, ya que puede no proporcionar cantidades suficientes de componentes nutricionales esenciales necesarios para el desarrollo correcto del feto y salud de la madre.
  • Trastornos alimentarios: las personas con historia de trastornos alimentarios deben evitar la dieta cetogénica, ya que su carácter restrictivo puede evocar esquemas alimentarios no saludables.

Las contraindicaciones más importantes para comenzar la dieta cetogénica resultan de su impacto específico en el metabolismo y pueden concernir principalmente a personas con enfermedades específicas y estados de salud que pueden ser agravados por introducir el organismo en estado de cetosis. En otros casos, el seguimiento de la dieta cetogénica puede ser completamente seguro, y en caso de cualquier duda se recomienda consulta médica y dietética antes de comenzar la suplementación.

Bibliografía

Adrianna Kalista
Adrianna Kalista

Graduada en dietética clínica, cuyos intereses no terminan, sino que comienzan con la palabra dieta. Autora de contenidos especializados sobre temática nutricional. Le fascina la cultura alimentaria contemporánea, la fitoterapia y el impacto de la dieta cetogénica en las funciones cognitivas del cerebro. Promotora de la dietoterapia y el tratamiento nutricional de enfermedades.Retry

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