El colágeno bovino generalmente es bien tolerado, pero como cualquier suplemento, puede causar reacciones alérgicas en personas con alergia a productos de origen bovino. Si no tienes problemas de tolerancia y alergia a productos de origen bovino, no tienes de qué preocuparte. Sin embargo, es importante saber que una dosis suplementaria de colágeno mal ajustada y excesiva, utilizada a largo plazo, puede sobrecargar los riñones y llevar a alteraciones en el sistema digestivo, por lo que debe ajustarse adecuadamente a las necesidades individuales del organismo. El colágeno bovino, como suplemento proteico, también puede afectar el funcionamiento de algunos medicamentos que influyen en el metabolismo de las proteínas, como los inmunosupresores o los medicamentos para las inflamaciones articulares. En casos de uso crónico de medicamentos, se debe consultar la suplementación de colágeno con un médico.