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Cetosis – ¿qué es?
La cetosis es un mecanismo adaptativo natural del organismo a las condiciones nutricionales cambiantes, que ocurre por ejemplo durante el ayuno o la restricción prolongada de carbohidratos. Cuando el acceso a la glucosa es limitado, el organismo busca una fuente alternativa de energía y comienza a utilizar la grasa.
La dieta cetogénica introduce intencionalmente al organismo en estado de cetosis para quemar las reservas acumuladas de grasa y estabilizar el nivel de azúcar en sangre. Como resultado de este proceso, las grasas se descomponen y en el hígado se sintetizan cuerpos cetónicos: beta-hidroxibutirato, acetona y acetoacetato. Estos cumplen el papel de combustible energético alternativo para las células, incluyendo las neuronas cerebrales.
¿Cómo funciona la cetosis?
La cetosis es un proceso metabólico en el cual el organismo pasa de utilizar glucosa a quemar grasas en respuesta al déficit de carbohidratos. Cuando el nivel de glucosa baja, se activa la vía de β-oxidación de ácidos grasos en las mitocondrias, lo que lleva a un aumento en la producción de acetil-CoA.
El exceso de acetil-CoA llega al hígado, donde en el proceso de cetogénesis se transforma en cuerpos cetónicos. Estos compuestos penetran la barrera sangre-cerebro, cumpliendo el papel de combustible energético alternativo para las neuronas y otras células del organismo.
¿Cuáles son los síntomas del estado de cetosis?
La entrada en cetosis se asocia con una serie de síntomas adaptativos resultantes de la transición a una fuente alternativa de energía. Se pueden dividir entre otros en síntomas físicos, neurológicos y cambios metabólicos subjetivos.
Los síntomas más frecuentes de la cetosis son:
- apetito reducido
- aumento de energía
- estabilización del nivel de azúcar en sangre
- sequedad en la boca
- aumento de sed debido a la intensa eliminación de agua y electrolitos
- olor característico del aliento
Al inicio de la adaptación keto también puede aparecer la «gripe keto«, que puede manifestarse con un conjunto de síntomas transitorios, como debilidad, fatiga, alteraciones electrolíticas, niebla mental, disminución de la concentración o reducción de la cantidad de energía. Estos síntomas usualmente desaparecen después de algunos días, cuando el organismo se adapta completamente a quemar grasa como fuente principal de energía.
¿Cómo reconocer el estado de cetosis?
El primer síntoma es el olor característico a acetona del aliento, resultante de su eliminación del organismo por vía respiratoria. También se produce una disminución del apetito (como consecuencia de la regulación del nivel de la hormona del hambre, la grelina). En algunas personas pueden aparecer dolores de cabeza y debilidad, lo que es efecto de la disponibilidad reducida de glucosa en la primera fase de adaptación metabólica.
¿Cómo verificar si estoy en cetosis?
El estado de cetosis en el organismo se puede confirmar de varias maneras: mediante pruebas que muestran la cantidad de cuerpos cetónicos en sangre, análisis de cetonas en orina (acetoacetato) o en el aire exhalado (acetona). La forma más simple de evaluar la presencia de cetosis es utilizar un dispositivo de medición dedicado (cetómetro) y las llamadas pruebas de tiras, gracias a las cuales se puede determinar fácil y rápidamente el nivel de cetonas en el organismo.
¿Cómo entrar en estado de cetosis?
La transición al estado de cetosis requiere cambios estratégicos en la dieta y estilo de vida. Lo clave es principalmente limitar la cantidad porcentual de carbohidratos en el menú al nivel máximo de 50 g diarios, lo que fuerza la adaptación del organismo a la nueva forma de metabolizar grasas. Sin embargo, las proporciones exactas de la dieta necesarias para introducir al organismo en estado de cetosis son una cuestión muy individual y dependiente de las necesidades energéticas y nutricionales específicas. Por tanto, no hay una sola forma correcta y única de cómo entrar en estado de cetosis. La cetosis se puede acelerar adicionalmente mediante el uso de ayuno intermitente y actividad física (aceleración de la cetogénesis a través de la reducción de las reservas de glucógeno en el organismo).
¿En cuántos días alcanzaré el estado de cetosis?
La inducción de cetosis tarda de 24 a 72 horas dependiendo del nivel de glucógeno hepático en el organismo, velocidad del metabolismo y actividad física. Las personas con alta sensibilidad a la insulina pueden alcanzar la cetosis algo más rápido, mientras que las personas con resistencia a la insulina necesitan un período de adaptación metabólica correspondientemente más largo.
La cetosis puede alargar la vida. Los estudios en animales sugieren que la cetosis puede potencialmente influir en la longevidad a través de la activación de vías metabólicas relacionadas con la autofagia y regeneración celular. «La longevidad de los ratones que permanecían en dieta alta en grasas fue 13% mayor que en el caso de ratones en dieta alta en carbohidratos. En humanos esto significa una diferencia de 7-10 años de vida.» [1]
¿Cómo acelerar la entrada en cetosis?
La entrada en cetosis se puede acelerar apoyando el uso de la dieta cetogénica con estrategias adicionales que influyen en los cambios metabólicos en el organismo, por ejemplo: ayuno intermitente, entrenamientos intervalos intensivos, actividad física, consumo de ácidos grasos de cadena media, como aceite MCT, que se metaboliza directamente a cetonas, así como suplementación de cetonas exógenas.
¿Cómo afecta un ayuno de 24 horas a la cetosis?
El ayuno corto inicia el proceso de autofagia y acelera el logro del estado de cetosis a través del aumento de la movilización de reservas grasas del organismo, y como efecto la intensificación de la quema de grasas y sus transformaciones en cuerpos cetónicos. Como resultado de la disminución del nivel de insulina se produce una eficiente β-oxidación, lo que resulta en el aumento de la síntesis de beta-hidroxibutirato como sustrato energético.
¿Qué productos apoyan la entrada en cetosis?
Los más efectivos para acelerar la entrada en cetosis son productos ricos en aceites MCT: ácido caprílico (C8) y ácido cáprico (C10), ácidos grasos omega-3 (por ejemplo, pescados grasos, aguacate) y grasas saturadas naturales (por ejemplo, mantequilla, aceite de coco), que proporcionan al organismo energía fácilmente disponible y apoyan la producción de cuerpos cetónicos.
¿Es saludable la cetosis?
La cetosis puede aportar muchos beneficios para la salud: entre ellos se incluye la reducción de peso corporal, control de la glucemia, eliminación de estados inflamatorios en el organismo, apoyo a la terapia de enfermedades neurodegenerativas y autoinmunes, mejora de las funciones cognitivas del cerebro, apoyo a la memoria, aumento del nivel de energía, mejora de parámetros cardiovasculares y muchos otros, sin embargo sus efectos a largo plazo son objeto constante de investigación y discusión.
Es importante tener en cuenta que tanto los beneficios como los riesgos potenciales que puede conllevar el mantenimiento a largo plazo del organismo en estado de cetosis dependen de aspectos individuales de salud y sensibilidad personal del organismo, por lo que siempre se debe abordar cuidadosamente los temas nutricionales y observar las señales enviadas por el cuerpo. Una cetosis propiamente conducida y consciente no debería mostrar impacto negativo en el organismo, sino actuar en favor de la mejora de la salud y bienestar.
¿Cuáles son los beneficios para la salud de la cetosis?
La cetosis puede aportar beneficios espectaculares para la salud de todo el organismo: entre ellos, estabilizar efectivamente el nivel de glucosa en sangre, reducir la cantidad de tejido graso en el organismo, eliminar el estrés oxidativo, mejorar la calidad del sueño, proteger contra enfermedades neurodegenerativas. Sin embargo, los beneficios provenientes de la cetosis siempre dependerán de la reacción individual del organismo al estado metabólico diferente.
¿Cuáles son los efectos secundarios de la cetosis?
El efecto secundario más frecuente de la cetosis es la «gripe keto», que se manifiesta con fatiga, dolores o mareos, calambres musculares, irritabilidad y niebla mental. Resulta del aumento de la eliminación de agua del organismo y la pérdida de electrolitos (sodio, potasio y magnesio) y desaparece después del período de adaptación. Algunas personas también pueden experimentar olor desagradable del aliento y molestias del sistema digestivo (por ejemplo, diarrea o estreñimiento).
La cetosis puede eliminar estados inflamatorios en el organismo. El beta-hidroxibutirato muestra acción antiinflamatoria a través de la inhibición del complejo NLRP3, uno de los principales factores responsables del desarrollo y agravamiento de estados inflamatorios en el organismo. Esto hace que la cetosis pueda resultar muy beneficiosa en el tratamiento de enfermedades autoinmunes y estados inflamatorios crónicos.
¿Cómo mantener el estado de cetosis?
Para mantener el estado de cetosis en el organismo, es necesario enfocarse principalmente en la dieta: controlar sucesivamente el consumo de carbohidratos (limitarlos a 50 g diarios, y en personas más sensibles incluso a 20-30 g). Vale la pena elegir verduras bajas en carbohidratos (espinacas, brócoli, lechuga), evitar frutas con índice glucémico más alto y eliminar productos que contengan azúcares ocultos y almidón.
La estabilización del nivel de cetonas en el organismo también requiere el consumo regular de proporciones adecuadas de grasas, como aceite MCT, mantequilla clarificada, aceite de oliva, pescados grasos, que favorecen la producción de cuerpos cetónicos. También hay que recordar que el consumo de exceso de proteína (especialmente por encima de 2 g por kg de peso corporal) también puede ser muy desfavorable y sacar al organismo de cetosis: la cantidad extra de proteína en el menú lleva a la gluconeogénesis, es decir, la transformación de aminoácidos en glucosa.
Para apoyo adicional se pueden suplementar también cetonas exógenas (BHB), que ayudan a mantener alta concentración de cuerpos cetónicos en sangre (especialmente después de pequeñas desviaciones dietéticas). También tiene importancia la hidratación adecuada y el suministro de electrolitos, así como el monitoreo del nivel de cetonas en sangre u orina, lo que da una imagen real de la situación metabólica del organismo, resolviendo todas las dudas relacionadas con la cetosis.
¿Cómo no salir de la cetosis?
Para no salir de la cetosis, ten cuidado con los picos repentinos de insulina en sangre: evita fuentes ocultas de azúcar y almidón, controlando cuidadosamente las etiquetas de productos. Consume grasas MCT, que intensifican la cetogénesis y evita el suministro excesivo de proteína, que puede llevar a la gluconeogénesis. La actividad física regular y el monitoreo del nivel de cetonas ayudarán a mantener al organismo en estado de cetosis.
¿Cuáles son los síntomas de salida de la cetosis?
La señal del organismo que indica la salida de la cetosis pueden ser fluctuaciones del nivel de energía, sensación de fatiga y somnolencia (el organismo deja de utilizar eficientemente las grasas como combustible). También puedes notar retención de agua en el organismo y aumento del apetito, especialmente antojo de carbohidratos. Todo esto es efecto de la reactivación de la glucólisis y aumento de insulina, así como disminución del nivel de cetonas en sangre.
¿Se puede seguir la dieta keto a largo plazo?
La dieta cetogénica puede seguirse a largo plazo, con la condición de que esté bien balanceada y proporcione todos los componentes nutricionales necesarios. En keto se debe monitorear cíclicamente el estado de salud bajo supervisión médica o de un dietista, para evitar trastornos lipídicos y la aparición de otros potenciales efectos negativos para la salud.
Resumen
La cetosis desempeña un papel clave en la dieta cetogénica. Aumenta la quema de grasa, mejora el control del nivel de glucosa en sangre, y su aplicación terapéutica en el tratamiento de algunas enfermedades metabólicas y neurológicas, como epilepsia resistente a medicamentos, resistencia a la insulina, diabetes tipo 2, enfermedad de Alzheimer y Parkinson puede resultar invaluable. La cetosis también favorece la reducción de estados inflamatorios y apoya las funciones mitocondriales, lo que puede llevar efectivamente a la mejora de las capacidades cognitivas del cerebro y el rendimiento general del organismo. Resumiendo, realmente vale la pena probar este estado metabólico alternativo para verificar qué beneficios para la salud nos aportará.
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